Preguntas Frecuentes

Los “Senior Cohousing” son equipamientos habitacionales que se desarrollan en Europa, América y resto del mundo, implantándose con éxito, como una alternativa a las “Residencias de Mayores” tradicionales que no suelen resolver los problemas de la vejez: “Soledad” y “Dependencia”, en la medida que la nueva generación de personas mayores, los “babyboom” demandan. En algunos casos, estos problemas se incrementan. Los “Senior Cohousing” son modelos de “convivencia colaborativa” desarrollados por y para las personas mayores, como alternativa a las tradicionales “Residencias de Mayores”. Consisten en el desarrollo de un complejo habitacional y de servicios sociales, culturales y sanitarios, promovidos por y para las propias personas mayores, “al servicio de la comunidad”, “autogestionados”, “en régimen colaborativo”, “sin ánimo de lucro”, “sin división horizontal” y “sin libre transmisión de derechos”.
Es el conjunto de personas que de forma “intencionada” se unen para vivir y envejecer juntos. Para lo que crean su nueva casa, con los servicios que consideran necesarios; A diferencia de quienes forman parte de la “Comunidad” por haber comprado un piso o casa, sin conocer al resto de vecinos.

Toda persona que cumpla los requisitos establecidos en los Estatutos de la Cooperativa y en las Normas de Convivencia de la Comunidad. Básicamente: tener entre 50 y 75 años; Ser mayor de 50 años y menor de 75 años en el momento de su admisión. Que exista vacante en su franja de edad. Disponer de un estado físico de autonomía personal (no tener alguno de los Grados I, II o III de Dependencia, en el momento de su admisión). Excepcionalmente podrán ser admitidas personas que sin cumplir alguna de estas condiciones, sean admitidos por la Asamblea General de Socios. En los casos de “socios familiares” , a la hora de la admisión, computa la edad del más joven. Por cuestiones de sostenibilidad de la Cooperativa, se crea un instrumento: “Gestión de la Edad”, que haya alguna vacante en la “franja etaria” a la que pertenece el aspirante a socio, según se regula en el Artículo 10.5. de estos Estatutos sociales, que reproducimos:

Artículo 10. Derechos de la Persona Socia

10.5. Al uso y disfrute en exclusividad y con total privacidad de los bienes y servicios de uso privado que a tal fin disponga la Cooperativa, como son: “Unidad Habitacional”, “Plaza de Garaje” y “Trastero”, con las siguientes particularidades:

a) Orden de preferencia:

Primero. Con el fin de salvaguardar la sostenibilidad de la Cooperativa, y más concretamente la acción cooperativizada principal de la mísma, es decir, la “Convivencia Colaborativa”, así como su inherente “Principio de Reciprocidad” que resultaría quebrado por el envejecimiento de sus miembros de forma extremadamente mayoritaria y simultánea, se establece un orden preferencial de acceso a la unidades habitaciones (UH), en función de la franja etaria a la que pertenecen los aspirantes a socios, y que se desarrollará en base a los porcentajes y franjas etarias siguientes:

Franja Etaria De 50 a -55 De 55 a -60 de 60 a -65 De 65 a -70 de 70 a -75
Porcentaje 20% 20% 20% 20% 20%
número de UH 8 8 8 8 8

De esta forma, en primer lugar, se tendrá en cuenta, la vacante o vacantes que haya dentro de cada franja etaria; En el supuesto de no existir solicitante de la franja etaria vacante, tendrá derecho preferente el solicitante dentro de la franja etaria de menos años.

Segundo. En el caso de personas socias de tipología familiar, la franja etaria a la que pertenecen ambos miembros, viene determinada por la persona de menos edad.

Tercero. Una vez determinado el derecho de acceso como socio residente, en cualquiera de las franjas etarias, con exceso o no, el orden preferente de adjudicación para uso en exclusividad de la “Unidad Habitacional”, “Plaza de Garaje” y “Trastero”, será por riguroso orden de admisión y antigüedad en la Cooperativa, según el orden establecido en el “Libro Registro de Socios” de la Cooperativa; en ese orden, cada persona socia residente podrá elegir de entre las Unidades Habitacionales disponibles.

Cuarto. En el supuesto de que varios socios residentes o socios en espera, tengan la misma fecha de antigüedad en la cooperativa, el orden preferente de adjudicación e inscripción en el Libro Registro de Socios, entre ellos, será establecido por sorteo.

Solicitando la entrada por escrito a la Junta Rectora según lo establecido en los Estatutos. Enviando solicitud admisión socios por correo a info@seniorcohousinghuelva.org Inicialmente se entra como “Socio en Espera” (individual o familiar), durante un proceso de “Información y conocimiento de la Comunidad y sus Normas de Convivencia”, hasta ser admitido como “Socio Residente”, para lo que deberá haber alguna “Unidad Habitacional” disponible.
La cuota inicial de entrada como “Socio en Espera”, es de 2.000 €; la cuota inicial obligatoria como “Socio Residente” es de 60.000 €, que deberá ser abonada antes de poder acceder al uso exclusivo de una unidad habitacional. Esta cantidad, tanto para socios individuales como familiares (pareja). El resto de las aportaciones obligatorias, irá en función al proyecto de inversión y plan financiero. La forma de pago se ajustará a las necesidades de la Cooperativa y la capacidad de cada persona socia. Debiendo haber desembolsado, al menos, 60.000 € antes de ocupar y disfrutar de una Unidad Habitacional. El resto lo podrá pagar en mensualidades, con una financiación a su medida. Todas las aportaciones al capital son retornables, cuando el socio cause baja, voluntaria u obligatoria, se le devuelve su dinero. Se gestiona con una entidad financiera, “garantizar el total de las aportaciones”. En cuanto al coste de las cantidades mensuales, es pronto pues deberá ser calculado en función al modelo que se desarrolle. Esta partida la determinará la propia Comunidad de las personas socias de la Cooperativa, de la que pueden formar parte los usuarios y sus familiares, así como los socios prestadores de servicios.
El Socio Residente disfruta de la Unidad Habitacional de forma exclusiva y de por vida, mediante la forma jurídica de “derecho de uso”. El edificio en su conjunto es propiedad de la Cooperativa y no existe “división horizontal”. El conjunto de socios y en particular los Socios Residentes o sus herederos, recuperarán todas las aportaciones realizadas en concepto de capital, no las de gastos corrientes o financieros.
No se pueden vender libremente, aunque tienen derecho preferente los herederos legales. La transmisión de los “Títulos Nominativos” de las personas socias no son de libre transmisión. Es competencia de la Asamblea de Socios su venta y adjudicación que viene regulada en el Artículo 39 de los Estatutos de la Cooperativa.
Es solo para socios, de todas las tipologías: Residentes, Expectantes, Prestadores de Servicios, Colaboradores, Inactivos y Personas Inversoras. Todos pueden disfrutar de las Instalaciones y Servicios de la Cooperativa, excepto de los Servicios Habitacionales que es solo para “Socios Residentes”.
Existen dos tipos de socios: Individual y familiar. “Familiar” son los que comparten una Unidad Habitacional en “pareja”. Los socios familiares, computan como dos personas socias a la hora de representatividad en la Asamblea General, por el carácter cooperativo de “una persona un voto”. Su participación económica en los gastos, viene determinada por la aprobación de los presupuestos anuales y en función de la naturaleza de cada uno de los gastos contemplados. En relación a la participación de la Unidad Habitacional, solo computa el coste de la inversión y coste de la misma, independientemente que sea ocupada por una o más personas.
Si, por supuesto, una vez dentro del Senior Cohousing, las personas podrán vivir y seguir siendo atendidas de por vida, mientras el estado del residente no requiera asistencia y atención hospitalaria.
Senior Cohousing Huelva, está abierto a personas de cualquier nacionalidad, credo y género, con los únicos requisitos de admisión que se contemplan en sus Estatutos aprobados por la Junta de Andalucía. Las experiencias acumuladas en otros seniors cohousing en funcionamiento, indican las buenas relaciones y vínculos que se crean entre personas de diversos orígenes y culturas. Esta diversidad origina riqueza, pluralidad y mejora el ambiente y la convivencia, por extraño que parezca. De cualquier forma, es la Asamblea de Socios quien tiene la potestad de aprobar la solicitud de admisión de las nuevas personas como socias.